Leer el primer capítulo

Pulsa aquí si deseas leer el primer capítulo de Dulce Crisis

(Enlace seguro. No es necesario ningún registro)

Y después de leerlo… deja tu opinión, será un placer para nosotros! 😉 

“Apoyaba el hombro en la pared de cristal de su despacho, una gran ventana que presidía aquel inmenso espacio que le asignaron como lugar de trabajo, después de trasladarse a las nuevas instalaciones. Siempre pensó que era demasiado grande para ser un simple despacho de una empresa más bien pequeña. Bajo el sol que atravesaba la ventana, una gran mesa escritorio de color arce presidia el lugar, sobre ella un portátil, un teléfono, carpetas con informes sin contenido, algunos papeles antiguos y un aparato de radio con el que se mantenía conectada con la realidad. En la pared opuesta a la mesa un mueble con estanterías repletas de carpetas y libros, todo perfectamente ordenado, pero más bien con poca utilidad. En la otra esquina del despacho, una mesa redonda con cuatro sillas, que sumadas a las dos que había delante del escritorio, hacían un total de seis, completando aquella orgía de poder y opulencia mal calculadas.

Era un día gris de verano, plomizo, sin sol, en algunos momentos el viento era fuerte y los árboles se doblaban, hasta parecer romperse. Mantenía la mirada perdida en el horizonte, entre tapias de fábricas, chimeneas y descampados llenos de materiales sin vender. De repente pensó en Santiago. Con él y desde esa misma ventana, y alguna otra, ya que había cambiado de despacho en varias ocasiones, habían visto crecer los árboles del jardín de la empresa. Cuando llegaron aquí apenas hacían sombra, seis años después ya estaban crecidos. Santiago siempre pensó que la grandeza del jardín de una empresa era el reflejo de su interior, aunque como suele pasar en ocasiones, las apariencias engañan.

Sus pensamientos se desviaron hacia su infancia. Era el día en que estrenaba el vestido, su madre lo había dejado preparado la noche anterior, colgado en una percha de madera, detrás de la puerta de su habitación, no durmió en toda la noche, sus ojos no se apartaron del vestido.”

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s